El ascenso y caída de Something Navy - Ventus Leasing

El ascenso y caída de Something Navy

En el mundo de la moda y las marcas respaldadas por influencers, la historia de Something Navy se presenta como un claro recordatorio de la naturaleza volátil de los negocios, especialmente cuando están ligados a influencers de redes sociales. Arielle Charnas, con más de un millón de seguidores en Instagram, emprendió un viaje para traducir su estilo personal en una empresa lucrativa. Su línea de moda Something Navy fue respaldada por una inversión inicial de $10 millones de dólares. Sin embargo, el sueño de una marca valuada en $100 millones de dólares se convirtió rápidamente en una historia de advertencia cuando la empresa enfrentó cierres, deudas crecientes y eventualmente se vendió en una liquidación.

 

La marca fue lanzada en 2020 y despegó inicialmente, vendiendo $12 millones de dólares en sus primeros seis meses. Para 2022 sus números se habían duplicado, alcanzando $24 millones de dólares en ventas. Sin embargo, el rápido crecimiento tuvo un costo: sus tiendas en importantes ciudades como Dallas, Nueva York y Los Ángeles cerraron sus puertas y la empresa se vio cargada con pasivos por un total de $7.5 millones de dólares y facturas pendientes por $483,000 dólares.

Lo que llevó a la caída de la marca pareció derivarse de varios factores. La desconexión entre la imagen proyectada en las redes sociales y los productos reales decepcionaron a los clientes. El atractivo del estilo de Charnas no se materializó completamente en la línea de ropa, lo que llevó a la insatisfacción de los consumidores. Al mismo tiempo, la expansión de la empresa pareció superar su capacidad para mantener la calidad y la estabilidad financiera.

 

El rescate de Something Navy llegó en forma de un consorcio de inversionistas, principalmente del sector de la indumentaria y bienes raíces, que adquirieron la marca. Esta adquisición, valorada en una compra de activos y pasivos por un monto nominal de $1, está destinada a revitalizar la marca, con planes para instalar a Charnas como su directora creativa.

 

Los nuevos inversionistas tendrán una participación mayoritaria del 68.5%, mientras que Charnas retendrá un 14.5%, renunciando al control del negocio. Mientras tanto, los inversionistas originales mantendrán una participación del 14.5% y el Grupo Amirian, instrumental en la venta, poseerá un 2.5%.

 

El éxito de la adquisición depende de un cambio estratégico con la intención de transformar la oferta de producto de Something Navy. Un nuevo equipo de diseño colaborará con Charnas para corregir la discrepancia entre la promesa de la marca y los productos entregados. El Grupo IHL, un jugador experimentado en la industria de la indumentaria, planea aprovechar su experiencia para ayudar en la fabricación de ropa, visualizando una colección que incluye ropa deportiva, ropa para estar en casa y productos de belleza.

El camino por delante sigue siendo ambicioso pero incierto. La intención de revivir Something Navy parece sólida y está respaldada por la creencia en la visión de Charnas y el potencial de la marca. Sin embargo, el desafío radica en navegar por las complejidades de las expectativas de los consumidores, el aseguramiento de la calidad y la competencia en el mercado.

 

El caso de Something Navy demuestra la importancia de no solo cautivar a los consumidores con una historia atractiva, sino también de cumplir consistentemente con las promesas hechas. Además ilustró la volátil intersección de las marcas impulsadas por influencers y las duras realidades del mundo empresarial, sirviendo como una lección cruda en la búsqueda de emprendimientos.



Fuente: Chavie Lieber. Diciembre 20, 2023. “Her Brand Had $100 Million Ambitions. Now It’s Being Sold in a Fire Sale.” WSJ. https://www.wsj.com/style/fashion/something-navy-arielle-charnas-sale-2eafbdd8?mod=wknd_pos1&mod=wknd_pos1